El sábado 31 era en principio un día para estudiar, y de hecho entre otras cosas por esto rechazamos Sebastián y yo ir a Linz con algunos del grupo. Pero entonces encontré por la mañana a Letitia, que tenía planes de ir a Hundertwasserhaus con su prima y su amiga, y Sebastián y yo nos apuntamos rápido.
Así que cogimos el Strassenbahn hasta bajarnos cerca de la casa y a primera vista sorprende realmente por su estilo modernista y colorido y la falta de armonía en la decoración externa del edificio, con lo que resulta muy impactante comparando con el estilo predominantemente clásico de la ciudad.
El siguiente destino turístico fue Schönbrunn, y concretamente sus jardines, porque la entrada al palacio como ya comenté en su momento es cara. Dimos los cinco un paseo tranquilo por ellos, y es gratificante saber que en cualquier época del año tienen su propio encanto y otra imagen. La imagen del otoño en Schönbrunn (aquí hay otoño de verdad, no como en España) es pasadizos de árboles con las hojas amarillentas caídas en el suelo.
Los jardines junto con la fachada amarillenta del palacio de Sissi y las vistas aéreas de la ciudad desde lo alto de una colina dentro de los mismos son muy recomendables, ya sea para pasear, correr o sólo pasar el rato.
Cuando apretó el estómago, nos fuimos a comer al Heurigen de Hietzing (yo por fin probé un Wiener Schnitzel de verdad, no como el mío ;) y está realmente bueno). Así se acabó la visita turística, porque por la tarde fuimos a Westbahnhof a que Letitia y Sebastián sacaran sus Vorteilcards y a Mariahilfer Strasse a buscar pinturas y disfraces para Hallowe'en.
Por la noche, sobre las 8.30 nos empezamos a preparar en casa de Letitia para la fiesta que había en el palacio Auersperg esa noche. Sebastián y yo habíamos comprado una camiseta negra y nos íbamos a pintar la cara de negro y blanco. La parte de pintarnos y mirarnos al espejo para ver los resultados fue sin duda lo más divertido de la noche.
Nos fuimos al palacio Auersperg todos pintados, unos más y otros menos, y al ver la cola que había se nos quitaron las ganas de entrar en la fiesta. Esperamos un rato en el que nos hicimos la siguiente foto y luego se comentó la posibilidad de ir al Ride:
Pero al final pasamos por otro club que también tenía cola y al final pensamos hacer la fiesta por nuestra cuenta en Tigergasse. En la sala de bicicletas llevamos un portátil para poner música y las bebidas ya las teníamos guardadas. Así que finalmente no pasé un Halloween muy especial, pero al menos nos juntamos todos.



2 comentarios:
Una duda: si tienes 4 ó 5 días para ver Viena, merece la pena visitar el Hundertwasserhaus? Vamos, si aparte de fachada hay un museo interesante detrás con cosas que ver y aprender.
Hablando de museo, ¿hay alguno tipo nacional que exponga la historia de Austria? La verdad es que estoy pensando en algo como el Deutsches Historisches Museum de Berlín, que es una maravilla, pero entiendo que no todos los países puedan tener un museo tan completo.
Delia.
Pues realmente no merece la pena Hundertwasserhaus si vienes pocos días.
No sé si hay algún museo histórico nacional, supongo que sí, pero ahora mismo no se me ocurre cuál puede ser...el más parecido que se me ocurre es el Kunsthistorisches Museum, pero ése creo que es de Historia del Arte (al menos eso indica el nombre).
Publicar un comentario