El lunes 1 empecé Febrero preparando el viaje a casa de Letitia en Suiza, y ya el martes 2 sobre las 14 h y después de tener varias problemas con el alquiler del coche con el que viajamos (Hyundai i30), pudimos partir. Éste es el recorrido del viaje en el que durante 7 días hemos recorrido Austria, Suiza y Alemania (se ve mejor haciendo click a resolución completa):
Sebastián, Jessica y yo fuimos los intrépidos que hicimos el road trip. Salimos de Viena (punto B) y una hora después aproximadamente hicimos una parada en Melk para ver la Abadía. Impresiona bastante por sus dimensiones y arquitectónicamente es bastante bonito. Merece la pena la visita si se está cerca de Viena.
Después de dar una vuelta por el pueblo, tomar un café y comprar inútilmente (por tenerlo ya puesto) el Vignette (pegatina que se pone en el coche con la que tienes derecho a usar las autopistas austríacas) salimos hacia Salzburg.
Ya en Salzburg conseguí dejar el coche en una zona céntrica después de perderme, por supuesto, y buscamos un sitio donde cenar mientras veíamos los edificios principales de la ciudad, aunque no los pudimos disfrutar mucho por ser ya de noche. Después de cenar una buena pizza y con el estómago bien lleno, salimos a Innsbruck donde teníamos pensado en principio dormir. Unas dos horas más tarde, pasada la 1 h llegamos a la capital del Tirol y ahí cometimos Sebastián y yo la primera locura: en vez de buscar por la ciudad los hostales que habíamos visto en Internet, decidimos seguir hacia Morges (Suiza, donde vive Letitia) porque no estábamos cansados. No importaba que hubiéramos trasnochado la noche anterior. Así proseguimos por la Autobahn (autopista) dirección Suiza y a la altura de un pueblo llamado Schnanen parecía que se iba a cortar la aventura porque se puso a nevar (hasta entonces habíamos tenido suerte con el tiempo) y no parecía prudente seguir sin cadenas y sin estar seguro de tener o no neumáticos de invierno. Así que paramos en un gasolinera a dormir en el coche y ya proseguir al día siguiente. Al rato nos pusimos en marcha a buscar en el pueblo alguna pensión, pero estaba bastante desierto y decidimos continuar el viaje. Así entramos en Suiza y poco antes de llegar a Zürich volvimos a parar en otra gasolinera porque el tiempo era amenazador: bastante nieve, poca visibilidad y bastante tráfico. Allí echamos una siesta bajo la intensa nevada y al despertar estaba el tiempo ya algo mejor y pudimos seguir a Morges, cerca de Lausanne (punto A), a donde llegamos sobre las 11 h.
Allí en casa de Letitia nos reunimos más tarde con Letitia y Pia y después de recoger el equipaje partimos hacia Verbier (punto más meridional de la ruta). De camino pasamos por el Lac Leman y contemplar las bonitas vistas gracias al día soleado.
Verbier es un pueblo suizo a unos 1500 m de altura que tiene una de las mejores estaciones de esquí del país, y allí tiene Letitia una casa. Las vistas desde arriba son únicas para alguien como yo que no estamos acostumbrados a las altas cumbres. He aquí una foto del grupo entero en los Alpes (de izquierda a derecha, Letitia, yo, Sebastián, Pia y Jessica):
Ya en la casa nos acomodamos y yo simplemente dormí y comí para estar a punto para el día siguiente que sería muy exigente.
Así, el jueves 4, estuve por la mañana con Jessica haciendo hiking por la montaña arriba y desde ahí tomamos unas fotos increíbles de los Alpes y tomamos un café en Chez Dany. Después de comer me sentí con ganas de esquiar y probamos hacer un chanchullo: Pia y Letitia habían comprado un pase para el día y con ellos queríamos entrar Jessica y yo por la cara, pero nos pillaron y me pusieron una multa de nada menos que 200 francos suizos.
Pero al menos pude subir por el teleférico y esquiar un poco. Para mí era la primera vez y entre Pia y Letitia me enseñaron un poco y después de algo de práctica conseguía no caerme, que ya es bastante para la primera vez. Por la noche con la prima de Letitia y una amiga fuimos a cenar al restaurante La Marmotte fondue suizo y luego bajamos en trineo. Una auténtica locura! Se veía bastante poco e íbamos a una velocidad alta hacia abajo. Hubo incluso un momento que conducía yo mi trineo (compartido con Pia) y hasta me permití adelantar a Jess y Sebastián. Otra vez me tuve que tirar en plan suicida porque parecía que delante tenía un precipicio y salieron Pia y el trineo volando :D Después salimos por Verbier y nos encontramos con un primo de Leti y sus amigos y con ellos estuvimos tomando algo en un garito y luego seguimos la fiesta en casa hasta las tantas.
El viernes 5 tocaba volver a Morges y dejar Verbier bajo una intensa nieve. Ya en Morges y por la tarde estuvimos con la familia de Letitia y unos amigos americanos de ellos en una sala de estar tomando champagne en plan elegante y después la cena fue genial. Por la noche salimos por Lausanne en La Giraf con su hermana ya que Letitia trabajaba allí esa noche.
El sábado 6 teníamos programado ir a los baños termales de Lavey-les-Bains, y durante 3 horas disfrutamos de la sauna, piscina con olas, jacuzzi, hammam, baño turco...salimos prácticamente nuevos! Por la tarde-noche fuimos a Lausanne a ver el Parque Olímpico, ya que el Museo ya estaba cerrado. Ya en Morges no salimos pero tuvimos una fiesta en la sala de estar, que fue una discoteca improvisada, y me lo pasé francamente mejor que en La Giraf ;)
El domingo 7 ya nos fuimos de Morges y nos despedimos de Letitia y su familia rumbo a Freiburg. Antes de llegar allí hicimos una última parada por Suiza en Basel. Visitamos el Münster (catedral) y paseamos por las calles del centro cuando vimos una tienda llamada Condomeria que...bueno, no hace falta explicar qué cosas tiene. Me reí bastante con la originalidad de los productos que había en el escaparate :D
Dejamos Basel y entramos enseguida en Alemania y pudimos apreciar la diferencia enseguida: la calidad del Autobahn allí es perfecta. Así entiendo que los coches puedan correr más y los coches alemanes sean tan potentes y veloces. Sobre la hora de comer llegamos a Freiburg, capital de la Selva Negra, y fuimos a casa de unos tíos de Sebastián donde pasaríamos la noche. Después de comer nos llevaron de turismo por la ciudad y la verdad es que, pese a la falta de nombre, la ciudad es bastante bonita. El centro es a mi gusto muy recomendable, tanto por los monumentos como por las casas, con un estilo muy vivo y original.
Después tocaba recuperar y en una buena cafetería (sí, esto es la sección habitual de comida y bebidas calóricas ;)) tomé un Heisse Schokolade más grande de lo que esperaba y por supuesto un trozo de Schwarzwäldertorte, dulce típico de la zona con nata, chocolate, cereza y un toque de alcohol que a mi gusto sobra.
Por la noche nos acostamos pronto, porque el lunes 8 teníamos un largo viaje por delante de Freiburg hasta Viena. Sobre las 9.30 h dejamos Freiburg y tomando la Autobahn como se ve en el mapa (Freiburg-Karlsruhe-Stuttgart-Ulm-Augsburg) llegamos a München, donde haríamos una parada de unas 3-4 horas para visitar un poco la ciudad antes de seguir hacia Viena.
Allí encontramos la indicación al BMW Welt, un museo-galería de la famosa empresa automovilística, y como especialmente a Sebastián le hacía ilusión verla, entramos y pudimos disfrutar de los mejores coches de BMW así como montarnos en muchos de ellos y palparlos con nuestros propias manos. Además cerca del BMW Welt estaba el Olympiapark y el Olympiastadion, donde anteriormente jugaba el Bayern.
El siguiente objetivo era el Allianz Arena, pero por supuesto nos perdimos lo indecible e intentamos encontrar el casco antiguo. Después de encontrarnos pasamos .junto a Siegestor (traducido sería "Arco de la Victoria") y por Odeonplatz antes de callejear por las calles céntricas y llegar a Marienplatz, la plaza donde está el Rathaus y el famosísimo Glockenspiel (reloj). A mí el Rathaus es uno de los más bonitos que he visto, a la altura o quizás mejor que el de Wien.
Después de comer en el según Jess mayor McDonald's de Europa o del mundo (falta contrastar esta información), seguimos caminando por el centro pasando un frío espantoso, ideal para mi resfriado, y visitamos Frauenkirche de vuelta al coche. Ya montados y con un plano que habíamos conseguido en la oficina de información y turismo, fuimos al Allianz Arena que no nos defraudó: por la noche es bastante más bonito que de día, ya que se ilumina con un color, ya sea rojo, si está jugando el Bayern; azul si juega el 1860 Munich; o blanco si juega la selección alemana. En este caso estaba de azul porque jugaba el lunes el 1860 Munich en casa.
Dejamos así München y nos dirigimos a Wien, a donde llegamos algo antes de medianoche después de haber hecho más de 2000 Km en coche.

5 comentarios:
Anda, que con ese tipo de quejas pareces un abuelo-cebolleta.
¿A qué queja te refieres dentro del texto? No, no, de abuelo nada, no me pongas años! ;)
y me empecé a dar cuenta de que "ya nada volverá a ser como antes".
De ahí a "cualquier tiempo pasado fue mejor" y a "ésto no lo hacíamos los que crecimos con Espinete" hay un suspiro.
Ya, ya ;) Lo que pasa es que quería aprovechar este título de una canción de El Canto del Loco, de ahí el ponerlo entre comillas. Evidentemente no es el fin en absoluto, sólo será algo distinto por momentos ya que se ha ido gran parte del grupo.
Por cierto...es que creo que da lugar a confusión...después de cambiar la interfaz del blog, ahora el link para hacer comentarios está encima de la entrada, no debajo... es que no entendía cuál era mi queja sobre Suiza (cuando resulta que me lo he pasado dpm ;)). Lo que sí está debajo de la entrada es Reacciones, que creo que es nuevo pero está curioso para ver qué opináis de la calidad de mis entradas.
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