domingo, 21 de marzo de 2010

Ya viene el buen tiempo...

El lunes 15 llegó por fin Letitia de Suiza y estuvo tomando té por la tarde en casa, y por la noche hicimos una cena de bienvenida para ella y a la vez de despedida para Carmen que ha tenido que volver a España para una revisión médica importante. Para cerrar la noche hubo Ride, esta vez menos divertido por cansancio.

El martes 16 se fue en efecto Carmen, y Ria probó mi tortilla de patatas en casa; y ya el miércoles tuve clase (el único día de la semana que tengo) y me estuve informando sobre becas para unas posibles prácticas para el próximo año.

El jueves de nuevo tuve curso de baile en Pfeilgasse, pero antes por la tarde estuve dando un paseo por el campus con Irene y estuve estudiando para el primer examen de Microcontroller, que lo tengo el día 26 (justo antes de vacaciones). Así que me toca aplicarme un poco más duro, aunque cuesta ya que el material de la asignatura es un pdf en el que se explican los puntos a tratar con demasiada profundidad, y muy pocos ejemplos gráficos, con lo que no resulta ameno.

El viernes 19 desayuné en el Tunnel con Isabella, a la que no veía desde el 30 de Noviembre, y pudimos disfrutar de un día muy bueno, con temperaturas agradables, así que no lo desaprovechamos y comimos en la terraza Jess, Letitia, Sebastián y yo spaghetti con queso camembert con una base de champiñones y pimientos, y después quemamos algunas calorías con el deporte internacional de Tigergasse, el ping-pong (al que ahora tengo vicio porque parece que voy mejorando un poco).

Por la tarde jugamos Sebastián y yo a fútbol en Schönborn Park (no confundir con Schönbrunn, palacio de Sissi emperatriz), y acabamos encantados de poder jugar con chavales muy majos y no con macarras como los que se juntaron en Hamerling Park. Después a las 6.30 había quedado con una chica Tandem nueva en Museumsquartier, con lo que tuve que dejar el fútbol. Por algún motivo la chica no apareció, así que aproveché para volver a casa andando animado por el buen día y pasé por Volkstheater, donde no había entrado antes. El hall y el edificio por fuera son bastante bonitos como no puede ser menos en esta ciudad, aunque quizás no llega al nivel de la Staatsoper.


Esa noche estuvimos dando un paseo por el distrito 1 Irene, Sebastián, Aneta (la chica polaca que estuvo en la cena de Navidad) y yo. Me alegré de encontrarla y que quisiera venir con nosotros, porque pude practicar bastante alemán con ella y pasar un rato muy divertido.

Ayer sábado estaba programada una fiesta de la primavera junto al Danubio organizada por los Erasmus (seguramente españoles, ya que los universitarios la celebran también), pero finalmente no fui ya que estuve en casa tomando té con Ingrid (nuestra segunda cita) y el tiempo amenazaba lluvia, aunque sí parece haber una tendencia a temperaturas más suaves para la entrada de la primavera. Lo demás fue estudiar a piñón para el examen.

Y hoy domingo, con la entrada de la primavera, ha sido igual. Estudiar y proyecto fin de carrera, ni siquiera he pisado la calle. Lo único interesante ha sido un torneo de ping-pong que hemos jugado Sebastián, Juan Verdú, Stefan (alemán) y yo, que ha estado bastante entretenido. Al menos parece que disfruto ahora más las partidas que antes...

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