La mitad de la nueva semana con un año más, de lunes a jueves, ha sido monótono, de nuevo proyecto a piñón y clases el miércoles. Esta semana he descubierto que perdí tiempo inútilmente hace unas semanas corrgiendo unos ficheros defectuosos, porque, ejecutando unos scripts (programas) en el disco duro en vez de en mi pen drive, los ficheros estaban perfectos. Aún me pregunto si fue ciencia ficción...
El viernes 21 tuve una visita guiada por la Wiener Staatsoper (Ópera estatal de Viena, la conocida) por un grupo adjunto a la TU. Fui muy afortunado porque había olvidado totalmente que me había apuntado, y el organizador me llamó por teléfono para decir si iba, así que corrí a la Ópera y empezamos la visita a las 3, 45 minutos más tarde de lo programado, por mi culpa. Gran detalle del organizador, porque durante 2 horas y media dentro del edificio me di cuenta de que había sido un acierto apuntarse a esa excursión: el guía sabía todo a la perfección y fue una ocasión única para ver los pasillos elegantes de acceso a la sala principal, así como el backstage: la iluminación, los objetos usados en las obras, los escenarios alternativos, los vestidos, los escenarios de ensayo para coro o ballet e incluso pisar el propio escenario y ver la sala en otra perspectiva como si yo estuviera el actor representando una obra.
Por la noche estuvimos en el cuartel general de la 9 jugando al Uno (cartas) Alex, Adrian, Jess, Carmen y yo.
El sábado 22 fue el día señalado para organizar la cena mexicana que había propuesto para el finde de mi cumple. Carmen, Alex y yo, con ayuda de Jess, que aportó un nuevo delicioso postre, y Sebastián cocinamos todo para 12 personas: fajitas, nachos y mojito para beber.
Yo llevé de invitada a la chica holandesa de las clases de baile, y Letitia vino con dos amigos mas, aparte del grupo y Ria, que llegó cuando los demás nos íbamos para comer lo que sobró porque, aunque pasa de nosotros últimamente, no falta a una comida que organicemos, mejor si es gratis. Alex, Jess, Carmen y yo hicimos una post-fiesta y estuvimos en mi caso por primera vez en la U4, sacando fuerzas de la nada hasta que caí rendido por falta de sueño.
Yo llevé de invitada a la chica holandesa de las clases de baile, y Letitia vino con dos amigos mas, aparte del grupo y Ria, que llegó cuando los demás nos íbamos para comer lo que sobró porque, aunque pasa de nosotros últimamente, no falta a una comida que organicemos, mejor si es gratis. Alex, Jess, Carmen y yo hicimos una post-fiesta y estuvimos en mi caso por primera vez en la U4, sacando fuerzas de la nada hasta que caí rendido por falta de sueño.
Ayer domingo 23 jugué a fútbol con los amigos aún estando la pista resbaladiza por haber llovido antes (estuvo el tiempo muy aleatorio) y estuve corrigiendo mi currículum con mi prima Arantxa.
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