Por fin, después de mucho tiempo, llegó el memorable día 23.
Mi día comenzó madrugando bastante para llegar al aeropuerto de Málaga para coger el vuelo de AirBerlin de las 10.55. Salimos de Archidona Sebastián (mi inseparable amigo del que hablaré mucho), sus padres y yo sobre las 8.15 y llegamos al aeropuerto para facturar el equipaje. La cola se hizo interminable y temimos perder el vuelo. La buena noticia es que, pese a llevar en total unos 10 Kg de sobrepeso no me cobraron un euro. Después pasamos rápido por el control policial y corriendo al vuelo...nos estaban esperando a nosotros dos!
Ya acomodados, salió el vuelo puntual y durante el mismo nos encontramos con Marta, otra Erasmus que conocía Sebastián por ser compañera de Arquitectura en Sevilla. El vuelo llegó sobre las 2.15 a Schwechat (aeropuerto de Viena) y no pudimos reprimir la emoción porque se presentaba antes nosotros lo que llevábamos meses deseando y planificando. Marta se une a nosotros dentro del edificio del aeropuerto y ya recogidas las maletas, nos encontramos con Dani, de Granada, que venía a recoger a Marta y con ellos vamos al andén del Straßenbahn que nos llevará a la ciudad (voy a usar muchas palabras en alemán, pero todas las aclararé...Straßenbahn es el tranvía, bastante más útil que el de Sevilla). Cuando estábamos comprando los tickets, se nos acerca un tío hablando en inglés que tenía un billete de transporte para 24 horas. Al principio lo miramos con recelo por desconfianza, pero resulta que nos lo quería regalar! Evidentemente no le hicimos el feo y lo aceptamos :D
Ya en el Straßenbahn pudimos tomar fotos de los alrededores de Viena y al llegar a Wien Mitte, estación en la que nos reunimos con Erik, mi buddy que me ayudará sobre todo al principio y durante el curso con mi carrera (puesto que estudia Informatik, que es el equivalente a Ingeniería Informática aquí). Él y el buddy de Marta, al que vemos en la calle fuera de la estación, nos llevan de nuevo en Straßenbahn hasta Albertgasse, cerca de mi residencia.
Andando 2 minutos llegamos a mi resi, Tigergasse, que es antigua respecto a las más famosas que hay en Viena, pero que en cuanto a situación es genial ya que a 1 Km está el Neues Rathaus (Ayuntamiento), que ya está en el distrito 1, que es la zona antigua de Viena. Vamos a mi apartamento, que tiene 2 cuartos individuales que ocuparemos Sebastián y yo. Por fin llegamos a nuestra nueva casa y podemos soltar el equipaje y vemos un poco el apartamento. Tiene un comedor-cocina, baño con su ducha y los dos cuartos. Al final del pasillo hay una sala común en la que hay sofás y se puede quedar para organizar fiestas en la resi (importante saberlo ;)). Mi cuarto no está mal, aunque yo le retocaría algunas cosas...por la ventana se ve un campo de fútbol sala! pero qué decepción la nuestra cuando vemos a unos cuantos viejos haciendo aerobic o algo raro...será el patio de un colegio.
Después de dar una vuelta por la casa, nos vamos al supermercado Spar a comprar comida para cenar y comer algo en los siguientes días. Creo que a partir de aquí es cuando empecé a sentirme muy extraño porque ves alimentos que no encuentras en España o son de marcas distintas..después de dar vueltas y coger lo que vimos necesario, me llevé el primer shock de viaje..pagué 20 euros por mi comida, y eso que lo pagamos entre Marta, Sebastián y yo.
Volvemos al apartamento y preparamos entre Sebastián y yo la cena para nuestros invitados Dani y Marta. Sebastián preparó unos bocadillos con un queso fundido con chili bastante raro y yo me puse a hacer la ensalada (la cocina es muy pequeña y no da para mucho) y después de cenar nos picaron para ir al Loco, no muy lejos de Tigergasse en U-Bahn (metro).
A pesar de estar reventados de todo el día, salimos y allí conocimos a un par de españoles de Zaragoza y Madrid. Sobre las 11 (aquí se sale a partir de las 7) nos volvemos a la resi para descansar porque hoy 24 hemos tenido que hacer papeleos burocráticos (esto para el siguiente capítulo) y aquí en Viena no te puedes levantar a las 11 porque equivalentemente serían como la 1 en España y pierdes toda la mañana. De vuelta en el U-Bahn nos encontramos a más españoles y vemos a más españoles y cada vez parece más claro dos cosas: 1) que Viena está plagado de españoles y 2), que la mayoría no tienen ni idea de alemán, y por tanto son una excelente compañía para las fiestas, pero no para mejorar mi alemán, que es uno de mis grandes objetivos (mejor fiesta y alemán, no? :D).
Ya en Tigergasse, sacamos nuestra ropa y así se nos pasó el tiempo hasta la 1 que nos acostamos. Mañana será un día intenso.
Mi primera foto va a ser en el momento de pisar suelo austríaco:
P.D.: Intentaré ser regular con el blog y escribir un vez por semana, pero será difícil porque aquí la vida es muy intensa y si te lo propones (o los demás Erasmus :D) no te aburres ni un segundo.
8 comentarios:
Qué bien que ya estás en Viena! Supongo que más fresquito que por aquí, que el calor aún no se ha ido. Estamos a unos 32-35!!
Yo por mi parte estaré expectante de leer cómo es la vida por ahí. Por cierto, 20 euros por cabeza para comer es caro, ya te comentaré algo al respecto, la cocina ( junto a la economía doméstica ) es otra asignatura cuando uno se emancipa :-)
Saludos,
Delia.
Aquí hace más fresco, pero se va muy bien en manga corta, incluso de noche(18 grados era la temperatura para hoy).
Veremos cómo solucionamos el tema del carrito de la compra. Cierto es que compramos champú, gel, pasta de dientes y aceite que duran un cierto tiempo.
Probablemente haya en la universidad alguna mensa o algo así donde comer baratito, y se impone aprender a hacer croquetas para aprovechar hasta el más mínimo resto. Como dice Delia, la cocina y la economía doméstica son grandes e importantes asuntos en la emancipación, pero conste que, al principio, todo es más caro.
¡No lo hagas! Los españoles somos extremadamente gregarios, y nos juntamos y formamos "miniguetos". Ve con los españoles y te divertirás, pero no mejorarás una mierda. Huye de ellos y serás considerado el español raro, pero merecerá la pena. Óscar fue el español raro de su Erasmus, y comprendió que eligió bien al ver que, tras un curso completo, había españoles que aún no sabían pronunciar bien la palabra "pizza".
¡Besoteeees!
Estoy de acuerdo contigo, Patricia, yo puedo ser fácilmente el prototipo de español raro porque pretendo ante todo mejorar mi alemán y eso implica "quitarme" a los españoles de encima (no todos, pero sí al grupo).
Es un gran dilema eso de o sales con españoles o no, pero estoy segura de que sabrás montártelo. Por ej., sería bueno que hubiera un grupo mixto y te dediques más a hablar con los locales, por ej. Así no serías el "raro" y podrías centrarte en el idioma cuando quisieras.
De todas formas, llegado un rato, quizá te apetezca desconectar y cambiar al español :-)
Ah, ya que se habla de comida, te digo rápido una receta de salsa de queso para pasta ( yo compro la pasta Rana rellena, que da para dos personas ):
-necesitarás mantequilla, nata ( pack de 200 ml ) y un trozo de queso de no más de 100 grs. tipo azul, gorgonzola...
-en la sartén pon la mantequilla ( una o dos cucharadas soperas ) y cuando esté calentita echa la nata, para que vaya calentándose también. Luego añade el queso desmenuzado y déjalo unos 5 min. que se derrita y se mezcle mientras vas removiendo. Puedes también añadir una pizca de sal y pimienta. Luego echas a la sartén la pasta ya cocida, remueves un poco para que coja gusto y listo.
Es una salsa muy sencilla y te aseguro que más buena que si la compraras de bote ( se hace en nada de tiempo ).
Saludos a los dos!
Delia
Gracias!! esta tarde toca comprar cosas en el super, así que tiemblo pensando en lo que me puedo gastar...
Óscar me ha encontrado un tándem de Hannover... XDDDD
qué bien, dicen que por ahí se habla muy bien alemán...
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